1. Inicio
  2. Guías
  3. Cómo calcular el precio de venta de un plato

Cómo calcular el precio de venta de un plato

Por Juan Manuel Corrales Otamendi · 16/10/2026 · 2 min de lectura

Poner el precio "a ojo" o copiando a la competencia es la forma más común de perder plata sin enterarte. Estas son tres formas de calcularlo, y cómo combinarlas.

Método 1: por food cost objetivo

Es el más usado. Elegís qué porcentaje del precio querés que se vaya en mercadería y dividís el costo por ese porcentaje.

Precio = costo de los ingredientes ÷ food cost objetivoEjemplo: costo $ 3.350 y objetivo 30% → $ 3.350 ÷ 0,30 = $ 11.167

Método 2: por margen en pesos

Definís cuánta plata querés que deje cada plato y se la sumás al costo. Sirve para platos de alto valor donde un food cost bajo daría un precio imposible.

Precio = costo + margen deseadoEjemplo: costo $ 5.000 y margen deseado $ 6.000 → precio $ 11.000 (food cost de 45%, pero con $ 6.000 por venta)

Método 3: por mercado

Mirás qué cobra la competencia directa por un plato parecido. No es un método para calcular, sino para chequear los dos anteriores: si tu piso de precio está muy arriba del mercado, el problema está en el costo, no en el precio.

Cómo combinarlos

  1. Calculá el piso con los métodos 1 y 2.
  2. Compará con el mercado.
  3. Si el mercado cobra menos, revisá el costo del plato (porción, proveedor, merma) antes de bajar tu precio.
  4. Chequeá que el conjunto de la carta cubra tus costos fijos.

El IVA, para responsables inscriptos

Si sos responsable inscripto, el precio de carta incluye el IVA (21%) y el costo de los ingredientes es el neto (el IVA de las compras lo recuperás como crédito fiscal). Entonces el food cost se calcula sobre el precio sin IVA: precio de carta ÷ 1,21. Un plato de $ 12.100 en la carta es $ 10.000 sin IVA. Es un punto donde conviene validar con tu contador.

Errores comunes

  • Calcular con el precio de la factura y no con el costo real tras la merma.
  • Olvidarse del pan, la manteca y la guarnición que acompañan al plato.
  • No actualizar el precio cuando el costo sube.
  • Redondear siempre hacia abajo por miedo a perder clientes, sin medir cuánto cuesta ese redondeo.

Seguí leyendo